miércoles, 9 de julio de 2014

Las TICs en el aula: multiplicando la comunicación

Como anillo al dedo…
Este espacio me va a permitir fusionar dos pilares que cimentan mi profesión: la comunicación y la educación, obviamente, a través de la incorporación de las nuevas tecnologías.
Como comunicadora que soy,  y porque entiendo que estos dos conceptos se incluyen entre sí y relacionan profundamente en el aula, es que voy a centrarme en el aporte de uno de los párrafos de la Dra. Fernanda Ozollo que hace referencia a los escenarios virtuales:  "una de las mayores finalidades de estos escenarios es potenciar la interacción entre sujetos y comunidades (...) las posibilidades de los recursos, diferentes lenguajes de comunicación (texto, imagen, animación, vídeos, audio, simulaciones), se ven ampliados tanto en cantidad como en calidad técnica, lo cual favorece los procesos perceptivos desde la concepción que en este trabajo se viene manejando de semiosis perceptiva y en consecuencia de construcción de conocimiento".
Creo, fundamentalmente, que el primer objetivo que tenemos los educadores es, no solo fomentar la comunicación sino lograr que nuestros alumnos hagan suya la necesidad de comunicar y comunicarse. Entonces sí, estamos en condiciones de poner las cartas sobre la mesa, mostrarles que hay infinitas formas de hacerlo y que lo que resta es elegir la herramienta que se adecue a esa comunicación determinada.

Desde los primeros momentos de nuestra vida estamos comunicando… La mirada, los gestos, algunos sonidos, nos relacionan con nuestro mundo externo, aunque todavía no podamos elegir qué queremos comunicar.
Cuando somos adultos, estudiantes, profesionales; es imprescindible que utilicemos a la comunicación como un elemento que puede posicionarme, siempre, positivamente, en el entorno en el que me desempeño. Las comunicaciones interpersonales directas son fundamentales en el desarrollo de los vínculos humanos y si bien es cierto que con las redes sociales y los recursos tecnológicos se han despersonalizado, también es cierto que se han multiplicado. Jorge Huergo, lo explica fabulosamente en el video que les comparto, el problema no está en cuestionar si hacen bien o mal o cuánto afectan o no a nuestros alumnos, sino en aceptar que existen, que están, que intervienen y en pensar en cómo sacar el mayor provecho posible.
En promedio, un adulto normal tiene entre 200 y 500 contactos en Facebook, ¿no?


Si pensamos en los inventos tecnológicos podríamos afirmar, aunque algunos todavía se opongan, que la creación e incorporación de los aparatos y las herramientas que nos brindan, terminan creando en nosotros una necesidad… Sin ir más lejos… mírennos ahora… leyendo el mismo artículo, en un blog…  Y antes de llegar hasta acá, seguro revisaste el correo, chequeaste el saldo de tu cuenta en home banking y le diste una mirada a tu página de inicio en Facebook.
A menudo escuchamos preguntas retóricas como ¿qué hacíamos antes cuando no teníamos celular? ¿Cómo se organizaban las juntadas antes sin Facebook? ¿A dónde buscábamos información cuando no teníamos PC, ni internet, ni Wikipedia? Naturalmente, el avance de la tecnología ha reemplazado hasta el recuerdo de nuestras prácticas, es que hoy lo vemos tan necesario que ni si quiera imaginamos cómo hacer para vivir sin ellas.

Cuando logramos incluir la tecnología en el aula, se crea esta misma sensación, ¿y ahora cómo hacemos para prescindir de ella? Con respecto a esto, en el capítulo Enseñar y Aprender en la Virtualidad, Ozollo afirma que: “La Universidad, posee en este sentido un triple rol que debe asumir dentro de este nuevo escenario que propone no sólo el avance científico tecnológico sino la demanda de las nuevas generaciones respecto a la innovación y actualización de la institución educativa de nivel superior. De esta manera la Universidad deberá funcionar adecuadamente como: receptora, consumidora y productora.
Es cierto que, hoy, son los mismos alumnos los que van conduciéndonos a los docentes a incorporar prácticas dinámicas y distintas a las comúnmente trabajadas. Tal como lo mostraba Eduardo uno de sus post, los niños nacen hoy con el chip de la tecnología, las ventanas se abren y se cierran con los dedos, ya no hace falta humedecer el dedo para das vueltas las páginas de un e-book, los juegos interactivos, internet; es natural pensar que no son para ellos las clases expositivas y sin recursos tecnológicos: se aburren.
Es aquí donde surge la necesidad de capacitarnos como educadores en el uso adecuado de las TICs, entendiendo que la calidad de la educación no depende de cuántas herramientas tecnológicas utilicemos sino, cómo las utilicemos. Convengamos que el buen docente, lo es con o sin ellas, pero las herramientas tecnológicas nos permitirán multiplicar los medios de comunicación para mejorar el proceso.  Insisto: debemos estar capacitados para no caer en un abuso o mal uso de la tecnología. Emerge de mí otra vez la profesión: antes de usar una herramienta deberíamos contestarnos las 6 W del periodismo,  ¿qué herramienta vamos a usar?, ¿dónde? (en referencia al contexto), ¿quién puede utilizarla?, ¿cómo?, ¿cuándo?, y ¿por qué?


Jorge Huergo, es Prof. en Filosofía y Pedagogía y Mgtr. en Planificación de procesos comunicacionales. Fue un artista muy reconocido en la educación, por su defensa de la educación pública y su lucha por la incorporación de las TICss en el aula. Además es un referente de grandes modificaciones curriculares. Les dejo un video, para que se nutran de su opinión sobre educación, comunicación y utilización de las nuevas tecnologías.





Textos
-Ozollo, F. (2011). Enseñar y aprender en la virtualidad. Documento de Word.
Imágenes
·         Chiste tecnología y educación  www.gaturro.com en http://edutecusac.blogspot.com/p/caricaturas-de-tecnologia-en-la.html

2 comentarios:

  1. Excelente el aporte, la relación con los marcos de referencia y los ejemplos multimediales utilizados!!

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