Las
Comunidades Virtuales de Aprendizaje
Las comunidades virtuales de
aprendizaje existen gracias a las grandes posibilidades de socialización y de
intercambio personal que proporcionan las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC) y la existencia de Internet.
El ciberespacio se ha convertido en
el territorio de las Comunidades Virtuales (CV), un territorio que no es
geográfico, sino electrónico.
Los dos grandes cambios del nuevo escenario
son los siguientes:
La información cambió de naturaleza,
evitando la exclusividad y el poder que ella daba. Una parte importante está en
individuos que se expresan en redes abiertas, turbulentas y expansivas. Por
otra parte, el poder de la información basado en el criterio de la exclusión se
ha convertido en un poder donde actúa el diálogo multilateral, transversal, interactivo,
hasta alcanzar lo que se denomina la Comunidad Virtual (CV).
Siguiendo a Ozollo (2011)
“Se
podría concluir que una comunidad virtual es una comunidad de personas constituidas
de manera real, previa o no a la virtualidad, que comparten valores e intereses
comunes y que se comunican a través de las diferentes herramientas de
comunicación que nos ofrecen las redes telemáticas, sean sincrónicas o
asincrónicas para cumplir con finalidades específicas”.
Una CV aparece cuando un grupo de
personas utiliza las nuevas tecnologías para mantener y ampliar la comunicación,
cuando la interacción se realiza a través de las redes telemáticas.
Las características principales son:
·
Sólo
son factibles en el ciberespacio.
·
Su
modelo de organización es horizontal o plana.
·
Comparten
un espacio a construir.
·
Sus
miembros comparten un objetivo que es la razón fundamental de la misma
comunidad.
·
Sus
miembros asumen una actitud activa de participación y comparten lazos
emocionales.
Fernández (2005) destaca los
siguientes rasgos:
1. La información es de los usuarios: son los usuarios quienes
deciden qué información van a almacenar, mostrar e intercambiar, al determinar
por dónde empieza a ver la red, para qué y con quiénes.
2. El acceso a la red es universal: al poder acceder a “ver”
toda la red.
Las comunidades virtuales de
aprendizaje (CVA) presentan las mismas características generales de toda CV,
pero tienen sus especificidades y responden a necesidades particulares. Se identifican
como conjunto de personas o de instituciones conectadas a través de la red
que tienen como objetivo un determinado contenido o tarea de aprendizaje.
Las comunidades de aprendizaje basadas
en el aula o en las escuelas también pueden utilizar las TIC como instrumento
para promover la comunicación y las relaciones entre sus miembros o para
promover el aprendizaje.
Con la incorporación de las nuevas
tecnologías, se podrá pasar de las aulas donde se produce el aprendizaje formal, a
otras en las que tiene lugar el autoaprendizaje, los trabajos en grupo y otras
posibilidades que permiten los campus virtuales. Para hacerlo posible, los
participantes deben desarrollar nuevas habilidades de intercambio y
comunicación, procesos de transferencia tecnológica y de apropiación de nuevos
recursos.
Según Ozollo (2011)
“Las
comunidades virtuales de aprendizaje se caracterizan por: la construcción
inicial de una comunidad de aprendizaje; sus miembros están dispuestos a
compartir y hacer crecer el conocimiento en los temas predefinidos; existen
finalidades y objetivos compartidos; se focalizan en los procesos de enseñanza
y aprendizaje; existe comunicación e interacción entre sus miembros; se
distribuyen los roles; existe un control de la actividad distribuido entre
todos los miembros; necesitan transformarse para tener continuidad a lo largo
del tiempo”.
Las CVA deben satisfacer una serie de
condiciones específicas, como son:
·
Los
fines deben ser compartidos entre sus miembros.
·
Los
resultados deben ser focalizados y debe de haber orientación.
·
Equidad
de participación para todos sus miembros.
·
Las
normas deben ser mutuamente negociadas.
·
Se
debe facilitar el aprendizaje colaborativo y el trabajo en equipo.
·
Se
debe producir la creación activa de conocimientos.
·
Se
deben producir interacción y retroalimentación.
Es fundamental la existencia de una
persona que, además de coordinar el intercambio del grupo virtual, promueva la
creación de conocimiento: motivar y crear un clima agradable y facilitador en la
construcción del conocimiento; estructurar y proponer el trabajo; ofrecer feedback;
establecer los criterios de moderación y asegurar que se cumplan; aprobar
los mensajes según los criterios establecidos; manejar y reforzar las relaciones
entre las personas y proponer conclusiones.
Por último, es fundamental la
importancia de lograr la participación
y cohesión de los miembros de la comunidad virtual.
Referencias
bibliográficas
Fernández, L. A. (2005). “Comunidades
virtuales” En: VECAM-CMIC: Palabras en juego:
enfoques multiculturales sobre la sociedad de la información.
Flecha, R.; Puigvert, L. (2001). “Las
comunidades de aprendizaje. Una apuesta por la igualdad educativa”. En: Simposio
Internacional sobre Comunidades de Aprendizaje. Barcelona: 5 y 6 de octubre.
Gairín Sallán, J. (2006) “Las
comunidades virtuales de aprendizaje”. Educar
37.
García, N. (2005). “Las comunidades
de aprendizaje”. Monográficos Escuela, 18.
Ozollo, F. (2011). Los Escenarios
Virtuales. Capítulo 4 de la tesis de doctorado “La influencia de los Entornos
Virtuales de Aprendizaje en la construcción de conocimiento de los docentes
universitarios del área de Educación a Distancia e Innovación Educativa en la Universidad
Nacional de Cuyo”. Universidad de Jaén. España.




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