viernes, 18 de julio de 2014

Comunidades de Aprendizaje (Segunda parte)



Las Comunidades Virtuales de Aprendizaje

Las comunidades virtuales de aprendizaje existen gracias a las grandes posibilidades de socialización y de intercambio personal que proporcionan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la existencia de Internet.
El ciberespacio se ha convertido en el territorio de las Comunidades Virtuales (CV), un territorio que no es geográfico, sino electrónico.
Los dos grandes cambios del nuevo escenario son los siguientes:
La información cambió de naturaleza, evitando la exclusividad y el poder que ella daba. Una parte importante está en individuos que se expresan en redes abiertas, turbulentas y expansivas. Por otra parte, el poder de la información basado en el criterio de la exclusión se ha convertido en un poder donde actúa el diálogo multilateral, transversal, interactivo, hasta alcanzar lo que se denomina la Comunidad Virtual (CV).
Siguiendo a Ozollo (2011)
“Se podría concluir que una comunidad virtual es una comunidad de personas constituidas de manera real, previa o no a la virtualidad, que comparten valores e intereses comunes y que se comunican a través de las diferentes herramientas de comunicación que nos ofrecen las redes telemáticas, sean sincrónicas o asincrónicas para cumplir con finalidades específicas”.
Una CV aparece cuando un grupo de personas utiliza las nuevas tecnologías para mantener y ampliar la comunicación, cuando la interacción se realiza a través de las redes telemáticas.
Las características principales son:

·         Sólo son factibles en el ciberespacio.
·         Su modelo de organización es horizontal o plana.
·         Comparten un espacio a construir.
·         Sus miembros comparten un objetivo que es la razón fundamental de la misma comunidad.
·         Sus miembros asumen una actitud activa de participación y comparten lazos emocionales.
Fernández (2005) destaca los siguientes rasgos:
1. La información es de los usuarios: son los usuarios quienes deciden qué información van a almacenar, mostrar e intercambiar, al determinar por dónde empieza a ver la red, para qué y con quiénes.
2. El acceso a la red es universal: al poder acceder a “ver” toda la red.
Las comunidades virtuales de aprendizaje (CVA) presentan las mismas características generales de toda CV, pero tienen sus especificidades y responden a necesidades particulares. Se identifican como conjunto de personas o de instituciones conectadas a través de la red que tienen como objetivo un determinado contenido o tarea de aprendizaje.
Las comunidades de aprendizaje basadas en el aula o en las escuelas también pueden utilizar las TIC como instrumento para promover la comunicación y las relaciones entre sus miembros o para promover el aprendizaje.
Con la incorporación de las nuevas tecnologías, se podrá pasar de las aulas  donde se produce el aprendizaje formal, a otras en las que tiene lugar el autoaprendizaje, los trabajos en grupo y otras posibilidades que permiten los campus virtuales. Para hacerlo posible, los participantes deben desarrollar nuevas habilidades de intercambio y comunicación, procesos de transferencia tecnológica y de apropiación de nuevos recursos.
Según Ozollo (2011)
“Las comunidades virtuales de aprendizaje se caracterizan por: la construcción inicial de una comunidad de aprendizaje; sus miembros están dispuestos a compartir y hacer crecer el conocimiento en los temas predefinidos; existen finalidades y objetivos compartidos; se focalizan en los procesos de enseñanza y aprendizaje; existe comunicación e interacción entre sus miembros; se distribuyen los roles; existe un control de la actividad distribuido entre todos los miembros; necesitan transformarse para tener continuidad a lo largo del tiempo”.
Las CVA deben satisfacer una serie de condiciones específicas, como son:
·         Los fines deben ser compartidos entre sus miembros.
·         Los resultados deben ser focalizados y debe de haber orientación.
·         Equidad de participación para todos sus miembros.
·         Las normas deben ser mutuamente negociadas.
·         Se debe facilitar el aprendizaje colaborativo y el trabajo en equipo.
·         Se debe producir la creación activa de conocimientos.
·         Se deben producir interacción y retroalimentación.

Es fundamental la existencia de una persona que, además de coordinar el intercambio del grupo virtual, promueva la creación de conocimiento: motivar y crear un clima agradable y facilitador en la construcción del conocimiento; estructurar y proponer el trabajo; ofrecer feedback; establecer los criterios de moderación y asegurar que se cumplan; aprobar los mensajes según los criterios establecidos; manejar y reforzar las relaciones entre las personas y proponer conclusiones.
Por último, es fundamental la importancia de lograr la participación y cohesión de los miembros de la comunidad virtual.

Referencias bibliográficas
Fernández, L. A. (2005). “Comunidades virtuales” En: VECAM-CMIC: Palabras en juego: enfoques multiculturales sobre la sociedad de la información.
Flecha, R.; Puigvert, L. (2001). “Las comunidades de aprendizaje. Una apuesta por la igualdad educativa”. En: Simposio Internacional sobre Comunidades de Aprendizaje. Barcelona: 5 y 6 de octubre.
Gairín Sallán, J. (2006) “Las comunidades virtuales de aprendizaje”.  Educar 37.
García, N. (2005). “Las comunidades de aprendizaje”. Monográficos Escuela, 18.
Ozollo, F. (2011). Los Escenarios Virtuales. Capítulo 4 de la tesis de doctorado “La influencia de los Entornos Virtuales de Aprendizaje en la construcción de conocimiento de los docentes universitarios del área de Educación a Distancia e Innovación Educativa en la Universidad Nacional de Cuyo”. Universidad de Jaén. España.


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